Los berrinches: cómo controlarlos

Nuestro colegio os ofrece su Escuela de Padres en la web

Os damos la bienvenida a nuestra Escuela de Padres, con la que pretendemos recopilar breves consejos de utilidad.

Sabemos que educar es, a veces, una labor complicada, pero tener algunas certezas a la hora de enfrentarse a ello resulta útil y tranquilizador.

Pero esta escuela de padres no sería nada sin la colaboración de quienes están en plena tarea de crianza. Por eso, pedimos que nos enviéis preguntas sobre temas que os inquietan y sugerencias de temas a tratar.

    Queremos daros herramientas

    Cada quince días iremos publicando en esta Escuela de Padres artículos sobre temas concretos, así como herramientas y recursos, tanto educativos como lúdicos.

    Nuestros consejos se basarán mayormente en la disciplina positiva, ya que consideramos que es el mejor enfoque para una educación con raíces profundas y resultados a largo plazo.

    La disciplina positiva

    La disciplina positiva tiene su origen en la psicología individual de Alfred Adler. Para este médico coetáneo de Freud lo que importa es el individuo, la persona. Adler creía, entre otras cosas, que las metas y los objetivos que las personas se proponen son los que van a determinar que se convierta o no en alguien feliz. Las metas u objetivos propuestos deben requerir un esfuerzo, pero deben posibles de alcanzar. Porque, si no se consiguen, provocan frustración y sensación de infelicidad.

    Además de en los objetivos, la disciplina positiva promueve actitudes positivas y colaborativas a través del aprendizaje que el propio niño hace a partir de sus errores. Desarrollar el respeto, la capacidad de cooperar para mejorar la convivencia, el autoanálisis y el equilibrio son sus fines últimos.